Resulta paradójico que hoy importantes tiendas del mundo de la moda vendan –a no menos de 70 dólares– camisetas vintage estampadas con el logo de Coca Cola o la cara del Tigre Tony y logren agotados, mientras los estudios demuestran que la gente consume cada vez menos publicidad y hasta paga por no verla. La moda y el diseño han sido siempre poderosas herramientas de comunicación, pero el merchandising es tal vez el rubro al que menos presupuesto dedican las marcas. Se tiene la idea equivocada que con bordar un logo en una camiseta polo la tarea esta hecha. Nuestro reto es crear objetos de deseo que la gente sienta orgullo de usar fuera del contexto corporativo, e incluso, esté dispuesta a pagar por ellos. Lugares para estampar logos hay muchos. Lo que no había era quien pudiera mezclar conocimientos de publicidad y marketing, con diseño y moda para ayudar a las marcas en el complejo propósito de ponerse de moda entregando mensajes relevantes construidos a partir de su personalidad, estrategia y objetivos.